Mi nombre es Alicia Jiménez y soy Mentora de Negocios y Mentalidad, Coach Profesional, Autora de la Trilogía Mentalidad de Éxito, Conferenciente e Inspectora de Trabajo y Seguridad Social.
Desde pequeña aprendí que la única persona responsable y capaz de construir mi destino era yo. Es por ello que a mis 14 años empecé a aplicar este principio y decidí continuar con mis estudios fuera de casa y de mis seres queridos.
Tras finalizar mi licenciatura y trabajar en la empresa privada, sentía que, aunque tenía una vida con todo tipo de comodidades, era capaz de hacer más y mejor; tenía hambre de contribuir y ofrecer toda mi fuerza y energía para ayudar a la sociedad. Y en ese momento, a mis 30 años, elegí cambiar el estilo de vida que tenía para embarcarme en la preparación para acceder al Cuerpo Superior de Inspectores de Trabajo en España, una posición privilegiada que logramos solo 16 personas de los 48 millones de habitantes que tiene España. Esto quiere decir que solo el 0,000033% de la población consigue ese hito.
Fueron años de preparación psicológica y técnica muy duros. Sin embargo, si algo me enseñó esa esta etapa de mi vida fue que los principios que yo apliqué para lograrlo son los mismos principios que se aplican en los Negocios.
Como AMO estudiar el funcionamiento de la mente y soy consciente que tenemos una potencialidad mucho mayor que la que ella nos cuenta, empecé a formarme con mentores millonarios y multimillonarios para entender por qué ellos amasaban fortunas y yo, con muchos títulos del sistema, no.
Mi nombre es Alicia Jiménez y soy Mentora de Negocios y Mentalidad, Coach Profesional, Autora de la Trilogía Mentalidad de Éxito, Conferencista e Inspectora de Trabajo y Seguridad Social.
Desde pequeña aprendí que la única persona responsable y capaz de construir mi destino era yo. Es por ello que a mis 14 años empecé a aplicar este principio y decidí continuar con mis estudios fuera de casa y de mis seres queridos.
Tras finalizar mi licenciatura y trabajar en la empresa privada, sentía que, aunque tenía una vida con todo tipo de comodidades, era capaz de hacer más y mejor, tenía hambre de contribuir y ofrecer toda mi fuerza y energía para ayudar a la sociedad. Y en ese momento, a mis 30 años, elegí cambiar el estilo de vida que tenía para embarcarme en la preparación para acceder al Cuerpo Superior de Inspectores de Trabajo en España, una posición privilegiada que logramos solo 16 personas de los 48 millones de habitantes que tiene España. Esto quiere decir que solo el 0,000033% de la población consigue ese hito.
Fueron años de preparación psicológica y técnica muy duros. Sin embargo, si algo me enseñó esta esta etapa de mi vida fue que los principios que yo apliqué para lograrlo son los mismos principios que se aplican en los Negocios.
Como AMO estudiar el funcionamiento de la mente y soy consciente que tenemos una potencialidad mucho mayor que la que ella nos cuenta, empecé a formarme con mentores millonarios y multimillonarios para entender por qué ellos amasaban fortunas y yo, con muchos títulos del sistema, no.
Me di cuenta que detrás de esas fortunas millonarias había una cosa que era más grande que ellos: el PROPÓSITO DE VIDA
Ahí aprendí que había venido a este mundo a algo más que a ser funcionara con un sueldo fijo para toda la vida de 3.500€/mes y descubrí que mi propósito era ayudar a otros a descubrir el suyo y rentabilizarlo. También descubrí que la venta es la mayor demostración de AMOR que le puedes dar a la vida, es la mejor manera de contribuir con la sociedad, porque a través de ella ayudas a las personas a resolver sus problemas y cubrir sus necesidades. Como consecuencia el dinero viene a ti. El dinero no es la finalidad de los negocios, si no la consecuencia de un Propósito de Vida que ayuda a la sociedad a vivir mejor.